Mascarillas para la cara: los ingredientes más utilizados

Cada vez somos más las personas que nos preocupamos de cuidar la piel, sobre todo la piel del rostro, por eso las mascarillas faciales están de plena actualidad y más en los meses de verano. Las mascarillas caseras para la cara de toda la vida, tienden a desaparecer para dar paso a las mascarillas faciales naturales de última generación.

Sus ingredientes esenciales: pepino, miel, avena, aguacate, kiwi, o aceite de oliva (entre otros), son fáciles de comprar, de hecho son habituales en la nevera o en la despensa de casa. Por eso resulta tentador hacerse una mascarilla casera para la cara, algo parecido a la icónica foto de una cara llena de rodajas de pepino, sobre todo en ambos ojos, o embadurnarse la cara con una cucharada de miel.

En tiempo de nuestras abuelas e incluso de nuestras madres, la mascarilla casera para la cara era efectivamente una gran opción, la mejor y la única de hecho, pero el mundo ha cambiado y en cosmética, claramente ha cambiado a mejor.

En pleno siglo XXI, los principios activos naturales de toda la vida potencian sus efectos al combinarse con la alta tecnología que se utiliza en la formulación y elaboración de los productos de cosmética. La cosmética avanzada, va muy por delante de las mascarillas caseras para la cara que se ponían nuestras abuelas.

Hoy en día, las mascarillas faciales que fabrican empresas y laboratorios son una auténtica revolución. Existe un tipo de mascarillas específico y diferente para cada tipo de pieles: piel seca, piel grasa, piel normal o piel sensible. Las mascarillas faciales además son muy económicas, fáciles de poner y muy agradables de utilizar.

Hay mascarillas faciales de CO2 que oxigenan y tonifican la piel, masajeándola y estimulándola con sus agradables microburbujas de oxígeno. Otras en formato peel off, que se solidifican en el rostro y se retiran de una pieza, llevándose por delante puntos negros, toxinas, células muerta e impurezas.

También hay mascarillas en formato crema, que se aplican como cualquier crema hidratante en el rostro y déjalo unos veinte minutos en modo relax para que la mascarilla actúe y luego la mascarilla simplemente se retira con agua tibia.

Pero elijas el formato que elijas, todas ellas producen un bienestar instantáneo, un extra de hidratación. Dejan la piel del rostro suave y tersa, la tensan, la tonifican y rejuvenecen. Son mucho más agradables, placenteras, beneficiosas y efectivas que las mascarillas caseras.

Esta eficacia, se debe a que todos los efectos que producen las mascarillas hidratantes, nutritivas, suavizantes etc, se deben a sus ingredientes y a su proceso de fabricación. Tras cada mascarilla hay un diseño, una formulación, una combinación perfecta de ingredientes en una cantidad exacta y milimetrada. Estos ingredientes esenciales, son los responsables directos de los efectos y beneficios que producen las mascarillas faciales. Los ingredientes más utilizados en mascarillas faciales son:

Pepino: Uno de los mejores hidratantes naturales que existen, está hecho solo de agua, minerales, vitaminas y aceites naturales.

Limón: Un gran revitalizante que lo invade todo con su aroma, creando un momento spa-mascarilla de placer y refresco.

Aceite de oliva: El oro líquido del Mediterráneo es rejuvenecedor, antioxidante, revitalizante, humectante, cicatrizante y reparador.

Albaricoque: Tonifica y suaviza la piel dándole a la cara un aspecto relajado, radiante y saludable.

Avena: Una gran emoliente que aporta suavidad e hidratación profunda, calma la piel sensible e irritada, la dermatitis y las alergias. Combate las arrugas y protege la piel de agentes externos.

Chocolate: El cacao es un súper nutriente que además calma la piel, dejándola especialmente suave y con su aroma inconfundible.

Miel: Uno de los ingredientes naturales más apreciados por la humanidad desde que el mundo es mundo. Lo hace todo, sirve para todo y soluciona cualquier problema de piel. Es extraordinaria.

Mango: Una joya tropical y aromática que reduce cicatrices y manchas, elimina puntos negros y por si esto fuera poco, también combate el envejecimiento.

Carbón Negro: Un polvo mágico que absorbe las toxinas y extrae las obstrucciones profundas de los poros, eliminando puntos negros y células muertas.

Barro del Mar Muerto: Su textura es tan especial que es capaz de drenar las impurezas desde el interior, penetra en los poros y los limpia y purifica en profundidad, dejando la piel fresca, radiante y relajada. 

Ginseng Rojo: Un fruto rebosante de energía y vitaminas que ayuda a nutrir y recuperar la piel. En la mascarilla, el Ginseng Rojo realza la belleza del rostro dándole un aspecto sano y brillante durante varios días.

Manteca de Karité: Hidrata profundamente, alisando las arrugas y estimulando la producción de colágeno.

Aceite de Coco

Coco: Gran antibiótico y antibacteriano natural, que protege la piel de los rayos UVA y previene la aparición prematura de manchas y arrugas.

Arcilla Blanca: Una iluminadora nata de la piel que absorbe las toxinas y las impurezas de los poros y además activa la vitalidad y la renovación celular. Su efecto tensor deja la piel lisa y suave.

Té Verde: Un exfoliante natural con un potente efecto antioxidante y por lo tanto antiedad. También combate el acné.

Kiwi: Un poderoso antioxidante que combate el envejecimiento en primera línea. Conserva la humedad natural de la piel  la llena de brillo, vitalidad y firmeza.

Yogurt: Un ingrediente con grandes propiedades para la piel. De entrada, estimula la producción de colágeno lo que hace una piel más firme y tonificada. A través de la mascarilla, el yogur ayuda a lucir una piel suave, brillante y luminosa.

Todos ellos ingredientes 100% naturales que, incorporados a las mascarillas aportan un extra de hidratación y nutrición,  tonifican, regeneran, alisan, refrescan, suavizan, relajan, revitalizan, exfolian, purifican, reparan, nutren, calman, revitalizan, rejuvenecen y por supuesto embellecen.

En definitiva, que en lugar de remontarnos a los tiempos de las abuelas y embadurnarnos la cara  con pringosas mascarillas hidratantes caseras a base de una cucharada de aceite, rodajas de pepino, cucharadas de avena o zumo de limón, lo recomendable es echar mano de la última tecnología cosmética y utilizar mascarillas que contienen los mismos ingredientes pero que, combinados con alta tecnología, potencian sus efectos y son mucho más eficaces.  

Ya lo sabes, lo inteligente es evolucionar desde las mascarillas de fabricación casera hacia las mascarillas del futuro, pero eso sí, conservando los ingredientes naturales de siempre.

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